ESTUDIANTE DE LA FADECS, DESPUÉS DE SU PASANTÍA SE INCORPORA FORMALMENTE A UN PRESTIGIOSO ESTUDIO

La estudiante de Abogacía Mariana Belén Encina realizó una pasantía de 18 meses (del 3 de febrero de 2025 al 3 de agosto de 2026) —el plazo máximo permitido— en el estudio jurídico Luengo, Ambroggio y Szechenyi, de General Roca. Al finalizar este período, le informaron que desde el 4 de agosto continuaría sus actividades como integrante permanente del equipo. La noticia significó una gran alegría y el reconocimiento al trabajo desempeñado durante su práctica.

 

«Comencé la pasantía con muchas ganas de aprender y conocer cómo se lleva a la práctica aquello que estudiamos durante la carrera. A menudo aprendemos la teoría en la facultad o en los libros, pero es al enfrentarse al trabajo diario cuando se comprende su aplicación real en cada caso. También tenía altas expectativas por conocer el funcionamiento de un estudio, las tareas cotidianas de un abogado, el trato con clientes y la dinámica del trabajo en equipo. Mi objetivo era adquirir experiencia profesional, incorporar conocimientos y crecer tanto en lo personal como en mi futuro rol de abogada», expresó.

 

Antes de esta etapa, Mariana había trabajado ocho meses en otra firma. Esa experiencia previa le permitió contar con una mejor base y familiarizarse con el ámbito laboral; sin embargo, fue durante esta última pasantía donde logró ampliar sus conocimientos y desarrollarse profesionalmente. A diferencia de su desempeño anterior —centrado en tareas administrativas—, en el nuevo espacio tuvo la oportunidad de involucrarse de lleno en el ejercicio diario de la abogacía, asumir responsabilidades, afrontar desafíos y aprender en cada etapa.

 

«Lo que más anhelaba de esta experiencia era formarme. Buscaba adquirir conocimientos, ganar rodaje profesional y tener la oportunidad de aprender junto a referentes de gran trayectoria y reconocimiento que compartieran su saber y el ejercicio cotidiano de la profesión. Durante todo este tiempo intenté dar lo mejor de mí, asumir cada tarea con compromiso y aprovechar las oportunidades de aprendizaje. Aunque sabía que la pasantía tenía una fecha límite, conservaba la ilusión de continuar en el estudio si se daba la oportunidad. Hoy, tras ser incorporada al equipo de manera permanente, me siento feliz y agradecida por la confianza depositada en mí y por poder seguir creciendo en un lugar donde aprendí muchísimo», señaló.

 

Nuestra estudiante se encuentra en la recta final de la carrera: aprobó cursadas y, desde el año pasado, se dedica exclusivamente a rendir exámenes finales. A falta de solo cuatro materias para graduarse, transita este último tramo con entusiasmo, expectativas y la ilusión de convertirse pronto en abogada.

 

«Mi familia y amistades recibieron la oportunidad de la pasantía con enorme alegría; siempre me alentaron y celebraron cada paso. En mi familia tengo mi mayor sostén: soy la primera generación que accede a la universidad y sé que esto no habría sido posible sin su apoyo diario. En especial el de mis dos abuelas, mi hermano y mis papás, quienes estuvieron a mi lado no solo desde lo emocional, sino haciendo un esfuerzo enorme para que pudiera estudiar y cumplir mis metas. Desde el primer día me impulsaron a aprovechar cada momento y festejaron cada avance», agregó.

 

A los estudiantes que inician su carrera y que en el futuro puedan acceder a una oportunidad similar, les aconseja animarse y aprovechar los programas de pasantías que ofrece la facultad. Asimismo, los motiva a asumir desafíos, hacer preguntas y perder el miedo a equivocarse, dado que cada experiencia constituye una nueva oportunidad para crecer.

 

«La pasantía es una etapa sumamente enriquecedora: permite adquirir conocimientos y experiencia, ganar confianza, desarrollar habilidades y conocer de cerca la profesión, algo que no siempre se aprende en los libros. En lo personal, no me arrepiento de haber dado ese paso. Al principio sentía nervios e incertidumbre por lo desconocido, pero hoy afirmo que fue una de las mejores decisiones de mi carrera. Me llevo aprendizajes enormes, tanto profesionales como personales, y estoy convencida de que esta vivencia fue clave para prepararme para el ejercicio de la abogacía. A quienes tengan la oportunidad, les diría que la aprovechen al máximo; cada desafío los acercará un poco más al profesional que aspiran a ser», dijo.

 

La FADECS felicita a su estudiante Mariana Belén Encina por su compromiso académico y su vocación de crecimiento en el mundo laboral, al tiempo que le augura un próspero desempeño en el estudio jurídico que la ha incorporado.

COMPARTÍ EL ARTÍCULO:
Ir al contenido