
DOCUMENTAL: CRÍTICAS
Por Iara Bascur
La Reina, cortometraje dramático/familiar dirigido por Manuel Abramovich, comienza con una niña parada en un escenario saludando con una gran sonrisa, mientras luce una corona. Es la nueva Reina del carnaval de su ciudad, Concordia. Este documental biográfico estrenado en 2013, logra mostrar en pocos minutos como la imposición del éxito puede transformar un momento de felicidad en un camino de sufrimiento.
La protagonista es una niña llamada María Emilia. En planos fijos y largos muestra partes del extenso proceso que tuvo que atravesar para ser reina en el Carnaval de Concordia. Clases deportivas aburridas, peluquería, maquillaje, constantes controles médicos. Todo en busca de una perfección inalcanzable para una pequeña. Ella en ningún plano, ni siquiera en la sonrisa del principio, refleja felicidad.
A medida que avanza el corto, los planos comienzan a tener más cuerpo. En un inicio son sueltos y banales pero empiezan de a poco a detallar lo simbólico de la historia. Si bien no tiene música, los diálogos son de lo más impactante. No muestra a nadie hablando a cámara, únicamente frases sueltas de la niña. Y de su familia charlando atrás de la cámara, pero las palabras son tan precisas y tajantes que muestran la crítica del director a una triste realidad. Las exigencias y deseos de una madre que vive a través de su hija.
Es interesante como sin un discurso moral en 17 minutos, únicamente con mujeres conversando, planos fijos y una niña seria, logra reflejar lo que es sufrir por una tradición. En uno de los diálogos se proyecta perfecto: “pesa más el amor al carnaval y el pueblo, que otra cosa”. Comenzó con una reina con una sonrisa en el rosto y terminó con una reina llorando del dolor porque no podía con el peso de la corona.
Con recursos mínimos y una edición simple, el director consigue trasmitir un mensaje significativo y hace pasar por muchas sensaciones, principalmente la incomodidad. Es interesante como filmando a una niña se cuenta toda una problemática para lograr empatizar con ella. Al principio parece engorroso y aburrido, se llega a pensar que no podría generar nada, sin embargo, al pasar los minutos se vuelve todo más oscuro y pasa todo lo contrario.
Fue ganadora de más de 40 premios nacionales e internacionales. Y Manuel Abramovich logró representar a la Argentina en unos 80 festivales a lo largo de este tiempo: desde su estreno en 2013 hasta la actualidad.