
SERIES: RESEÑAS Y REFLEXIONES
Una serie de belleza oscura que es mucho más que un relato policial
Por Alicia Iturbe
La lluvia que cae todo el tiempo. Una ciudad lánguida y sombría. La desaparición y asesinato de una joven de 17 años, en Seattle. La investigación a cargo de una pareja de detectives muy particular. Secretos, sospechas, la familia de la víctima y las cuestiones de la política local. Así transcurren las dos primeras temporadas (2011- 2012) de The Killing, una serie de imágenes brumosas, de tonalidades grises, perfectas para el ánimo de sus personajes, que mantiene interesado al espectador a lo largo de 26 capítulos.La serie es un remake de la danesa Forbrydelsen (2007-2012), y es uno de los productos estrella de la cadena norteamericana AMC (con éxitos como de Mad Men, entre 2007-2015, o Breaking bad entre 2008-2013).Veena Sud, creadora de la serie, ha manifestado en múltiples ocasiones que, si bien se plantean otras relaciones complementarias, como entre el alcalde y su oponente, y la de los padres de la joven asesinada; la relación entre los investigadores Sara Linden (Mireillle Enos) y Steven Holder (Joel Kinnaman) son su interés principal.Sarah es atractiva, viste pulóveres tejidos, de rostro serio y mirada altiva, pelirroja, el cabello siempre atado, se la ve sensible, fuerte y madura. A punto de casarse por segunda vez y dejar su trabajo, permanece atada al caso policial que no consigue resolver. Steven, el novato, siembre de buzo gris, alto, de andar desgarbado, con actitudes que apuntan a cierta familiaridad con ambientes y adicciones que parecen muy arriesgadas para un policía. Sarah es una madre más que cuestionable y Holder es un ex-adicto a dos pasos de recaer. La pareja subyuga al espectador. Se asemeja a una curiosidad casi malsana por descubrir la verdad, y aunque sus métodos de investigación sean extremos (no ilegales) convencen a la audiencia.En 2013 AMC, con Netflix como coproductora, se crea una tercera temporada de 12 capítulos que comienza un año después de la resolución del caso anterior. Sarah, quien trabaja en el ferry, y Holder que ahora es un detective trajeado, vuelven a unirse para investigar el asesinato de varias jóvenes. Como en las temporadas anteriores, el tono sigue siendo oscuro y la investigación del caso policial central se combina con otras problemáticas como la prostitución adolescente y la pobreza en Seattle. También se pone en cuestión al sistema penitenciario local a raíz de algunos sucesos que transcurren antes de la próxima ejecución de un condenado a muerte por asesinar a su esposa.Finalmente, en 2014, y producida totalmente por Netflix, se crea la cuarta y última temporada. Más breve que la anterior (6 capítulos), mantiene cierto clima sombrío y profundiza en la relación entre Sarah y Holder, que se ven más oscuros aún. En esta temporada se plantea el caso del brutal asesinato de una familia de élite. El hijo mayor es el único sobreviviente del episodio e intenta suicidarse. Si bien se lo considera el principal sospechoso, resulta ser víctima de una confabulación en la escuela militar de adolescentes ricos, en la que es cadete y protegido de la coronela a cargo. Esta breve temporada muestra un arrebato de violencia, da una sensación de desolación, y una inquietante calma de espíritu, cierra tramas de las pasadas temporadas. Y termina con un desenlace sorprendentemente luminoso. Se convierte así en el epílogo de la serie.La serie, muy cuidada y atractiva visualmente, se desarrolla en escenas que suceden con un timing preciso y en una atmósfera de pesadumbre tan característica como identificable. No es sólo una trama de asesinatos, investigación policial y suspenso. Propone pensar y reflexionar sobre problemáticas actuales de la política, la religión y la sociedad; como la corrupción, la homosexualidad, la transexualidad, la inmigración, entre otras. En cada historia la mirada se enfoca en una clase social: la clase media obrera, en la primera y segunda temporada; la clase baja y alta, en la tercera y cuarta temporada respectivamente.
Veena Sud, fue nominada al premio Emmy a la mejor escritura de una serie dramática por The Killing. Ella ha incluido varias mujeres en su sala de guionistas y directoras, y demuestra así, que las mujeres pueden escribir y dirigir series igual de negras que los hombres.
Sud ha sido guionista y/o directora de varias series desde 1996, entre las que se destacan Seven Seconds (2018) y The Stranger (2020 y 2024). Fue también directora de marketing y distribución de Third World Newsreel, que se especializa en películas de y sobre personas de color.
El trabajo de las directoras de casting, también es para destacar. Enos recibió múltiples nominaciones a importantes premios, como a los Emmy y los Globos de Oro. Las actuaciones de actores y actrices secundarios también se destacan, como es el caso de Joan Allen, que interpreta a la directora de la academia en la última temporada.
Muchos son los méritos de The Killing, tanto estéticos, artísticos como narrativos, pero sin dudas lo que la hace especialmente atractiva es esa extraña, intensa y preciosa relación de dos personajes dañados, que se hallan perdidos, solos en un mundo distante y gris; que se encuentran, se entienden, se toleran y terminan rescatándose.