
CRÓNICA DE UN EVENTO EN VIVO - MÚSICA
Por Alicia Iturbe
Roca- Fiske es una ciudad que se distingue por las formas en que circula el arte. Se hace arte en muchos lugares: en la Universidad de las Artes (IUPA), en la Fundación Cultural Patagónica (FCP), en centros culturales y municipales o en las plazas. Es costumbre también proponer encuentros artísticos en residencias particulares. Niños y adolescentes asisten a centros de arte de la misma forma que asisten a un club. En el ambiente musical se suele decir que esta ciudad es un semillero de músicos. Y asistir un viernes al “Club de jazz Italia Unida”, permite confirmar que el jazz se vive en Roca-Fiske también de una forma particular
El “Club de jazz Italia Unida” comenzó en mayo de 2024. Creado por el baterista Mauricio Costanzo y otros músicos reconocidos en la ciudad. “La idea es que sea un punto de encuentro para músicos y músicas que van a tocar juntos sin haberlo hecho antes, improvisando, y que la gente pueda ir y disfrutar de los encuentros” manifiesta en una nota periodística.
Las noches de jazz suceden en el salón comedor del club social y deportivo Italia Unida, institución centenaria de la ciudad. Cada viernes de 21.30 a 24, se ofrece una jam diferente, protagonizada por varias generaciones de músicos de jazz, socios del club. Las entradas hay que reservarlas con anticipación ya que al tercer día de salir a la venta se agotan. Se reserva el lugar, no la mesa. Al llegar, los asistentes se ubican en alguna de las ofrecen todavía, sillas vacías.
Al entrar se pueden ver las mesas cubiertas por manteles a cuadros rojo y blanco, dispuestas frente al espacio que oficia de escenario. En las paredes cuelgan escudos y banderas del club. El piano acústico que siempre estuvo en el lugar llama la atención. A espaldas del público se encuentra la barra típica de confitería de época, donde se retiran bebidas. Las puertas y ventanas antiguas, grandes y de madera, dan a la vereda.
En el espacio- escenario ya están dispuestos los instrumentos. A la derecha y atrás, se ve la batería rodeada de varios elementos de percusión (yembé, marimba, panderetas, bombo, maracas, crótalos y otros), lo que permite anticipar que tocaran Ernesto Pugni y Camila Pugni Reta, su hija. Al centro el saxo, el bajo, el contrabajo y atriles. A la izquierda un vibráfono y el piano eléctrico. En el sillón del rincón, una guitarra. No hay sonidista y no hay consola.
Se acomodan los músicos. Ernesto en la batería; Gillermo Lancelotti (trompeta); Víctor Valdebenito (contrabajo); Walter Lusarreta (saxo), y se inicia la magia de la improvisación y el diálogo entre los instrumentos.
Pugni abre con la intensidad que lo caracteriza. Le siguen el saxo y la trompeta, mientas el contrabajo acompaña. Se Suma “El Gato” de Angelis con el bajo y Camila con el bombo. Se produce entre ellos una conexión desde lo gestual y un diálogo musical que emociona. El aplauso del público confirma la valoración de lo que los músicos ofrecen.
Jazz Latino, arreglos de Big Band, autores como Dizzy Gillespie, Duke Ellington, y Chick Corea con uno de sus grandes temas: «La Fiesta», donde aparece de pronto el vibráfono, y así con el swing, el bebop y otras fusiones como el funk. De pronto surge el samba y el bossa del Brasil con Antonio Carlos Jobim, Airto Moreira. Épocas y estilos mezclados con descaro, seriedad e improvisación. El mágico ensamble que ocurre en esta jam.
Por la ventana se ve a Frenando Espinoza, el fotógrafo, buscando el mejor ángulo. Todos los viernes registra los gestos y el instante. Él forma parte del evento, es un artista más. Después de una hora, una pausa. Los músicos se retiran. Las luces se aclaran. Se charla sobre las emociones vividas y varios aprovechan a comer las típicas empanadas de la cocina del club.
Inicia la segunda parte. Ahora Nahuel Salazar al piano. Soledad Muñoz la flauta traversa y Manuela Kamerbeek el vibráfono. Mauricio en la batería y Ernesto con sonidos insólitos de percusión. Otro momento en que la conexión rítmica de los músicos atrapa. Todos forman parte de la misma fiesta, músicos y público, al sonar del jazz roquense.