EL TRABAJO ACADÉMICO Y LA INVESTIGACIÓN SE ENRIQUECEN AL MULTIPLICAR LAS VOCES

Las jornadas inter-cátedras abiertas a estudiantes y jóvenes investigadores/as en ciencias sociales se desarrollaron con éxito entre jueves y viernes de la semana pasada en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. El medio centenar de estudiantes que asistió se mostró agradecido de poder participar del espacio abierto para contar sus experiencias en los procesos de producción de conocimiento.

Los proyectos que se presentaron fueron de temática diversa (aborto no punible, el caso Solano, tratamiento del femicidio en los medios de comunicación, suicidio en la provincia de Neuquén, construcción de identidades de mujeres trans, entre otros). Por otro lado, se observaron distintos estadios en la construcción del conocimiento, desde tesis de maestría a becas de investigación.

Los organizadores evaluaron que «para futuros encuentros será necesario reforzar la difusión y una mayor institucionalización de las jornadas». En cuanto a la participación de jóvenes investigadores se registró como pedido la posibilidad de enriquecer el diálogo a través de la homogeneización de instancias generativas del saber.

El interés por saber alienta a los estudiantes

Una de las estudiantes que participó de las jornadas, Daniela Castro, expresó que «superó las expectativas por cuanto le permitió conocer proyectos de la gente Neuquén, con quienes no tenemos mucho contacto». Al considerar que uno de los objetivos era el de poder repensar la tarea como profesionales, la nutrida concurrencia facilitó un «rico el diálogo de intercambio entre las distintas carreras de las ciencias sociales».

Castro, quien además desarrolla una comprometida tarea en la Comisión de Mujeres de la FADECS, incorporó elementos útiles tanto para la actividad vinculada a la investigación como para la práctica política. La joven se permitió «ver la pata académica no sólo al quehacer de la Comisión y de los temas en estudio, sino que te permite elaborar conocimientos a partir de lo hecho».

La estudiante consultada tiene una visión amplia en el sentido de que se trata de una preocupación compartida por la investigación y el trabajo académico que trasciende lo individual. En lo cotidiano, «la tarea a la que me aboco es la de realizar encuestas, y estas jornadas me ayudan a reflexionar y a mejorar mi trabajo de campo, y en algo básico en la investigación como es la técnica de preguntar».

El entusiasmo se reflejó en la estudiante Belén Carrizo, quien transita el cuarto año del Profesorado en Comunicación Social. Si bien actualmente no está en ningún proyecto de investigación «las jornadas cumplieron las expectativas y me dieron ganas de empezar con algún proyecto». Su participación le permitió aprehender las experiencias de sus compañeros y compañeras sobre todo por la propuesta de «mirada crítica sobre las temáticas». Una voz común en los distintos talleres fue la de aumentar la difusión, la participación de más estudiantes, profesores y gente externa a la FADECS.

En el caso de Castro, participó en el taller que se abocó al análisis de la población penitenciaria y el trabajo educativo dentro de las cárceles, lo que despertó su interés en la importancia de aprender a escuchar, y le advirtió de «situaciones que se pueden presentar en el campo». Si bien reconoció que existen temores a no poder llegar, en su caso le «ayudó porque me hizo ver que es posible construir una tesis en las ciencias sociales, fue como una guía de las acciones. Sobre todo porque, al conocer el testimonio de los compañeros acerca de como es el trabajo de campo, hay que tener en cuenta que en comunicación esta posibilidad llega más tarde si se la compara con otras carreras, por caso con Servicio Social. Por otro lado, pudimos comparar las similitudes y diferencias de los métodos de investigación, ya sea que se tratara de métodos cuantitativos o cualitativos».

Como aporte para estas jornadas se sugirió incrementar la difusión a nivel regional, a fin de incorporar proyectos de otras universidades para enriquecer el debate y conocer cómo se trabaja y en que contexto en otras unidades académicas. Se destacó, además, la importancia de aumentar el número de estudiantes que trabajen en otros programas durante los primeros años de cursado, esto permitiría actualizarse sobre las posibilidades que brindan las carreras orientadas a las ciencias sociales.

Daniela Castro cursa la etapa final de la Licenciatura en Comunicación Social y participa en el equipo de investigación que dirige Marcelo Loaiza, vinculado al proyecto “Hegemonías y resistencias en el norte de la Patagonia. Un análisis comunicacional de prácticas culturales y experiencias de subalternidad”, de la Universidad Nacional del Comahue.

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